miércoles, enero 09, 2013

Gran hermano


Voy a empezar el post advirtiendo a las madres-perfectas-que-siguen-el-manual-de-la-buena-mamá-a-pies-juntillas que no lean esto. Por su salud mental, no lo lean.

Al final del embarazo, yo me encapriché de un moisés (serón, minicuna ... ). Una que es así de  unpraktisch (qué le vamos a hacer). No fue una compra fácil. Hubo amenazas de por medio del tipo la-cuna-de-mimbre-por-encima-de-mi-cadaver (¡con lo mona que era!). Así que después de muchas vueltas y, tras soltar un lo-compro-yo-que-para-eso-trabajo, nos me hice con una roba 4 en 1. De haber sabido que le iba a dar tanto uso, hubiera comprado una de mejor calidad. Pero, he de decir que para lo que costó, ha sido la mejor compra de todas. 

Mientras esperábamos al Gordito, la tenía montada monísima de la muerte ... con el cielo, su colchita y el modo-mecedora-on. Una que tenía una imagen un poco idílica de la maternidad donde la mamá se levanta a las cuatro de la mañana con su mejor sonrisa a mecer al nuevo inquilino mientras le canta una nana.

Nunca llegamos a usar la mecedora. Las órdenes fueron claras: ponle ruedas y acóplala a la cama. Y así llevamos más de siete meses ... colechando. Yo que era de las que decía que el niño iría a su habitación desde el primer día (sin comentarios). 

La verdad es que ha sido muy cómodo. No tener que salir de la cama para las tomas nocturnas. Todo un lujo. Cada uno en su parte de la cama ... con el cojín de lactancia que marca la frontera entre su cama y la nuestra ... pero es que niño empieza a gatear (aunque para atrás) ... y tiene una fuerza en las manos que tela marinera ... y se aprovecha de que  servidora sea una mamá zombie, de esas que por la mañana no recuerdan nada. Así que yo quiero un Gran Hermano en mi habitación. Quiero saber qué es lo que pasa por la noche en mi alcoba.

Veréis ... antes me hacia hasta gracia encontrar al pequeño durmiendo a mi lado. Yo que pensaba que mi apijotamiento-maternal ... me había llevado a olvidarme del niño y dejarlo ahí tirado de cualquier manera ... en vez de meterlo en su cuna de nuevo. Cuenta la leyenda que alguna vez nos han pillado a los dos roncando en posición lactante ... medio camisón bajado ... yo sosteniendo al pequeño, apoyada en la cama, y el otro durmiendo a pierna suelta. Cuenta la leyenda que alguna vez, han pillado al pequeño durmiendo sobre la barriga de su madre ... Yo que estaba convencida de que la culpable era yo ...  (ironic mode on) que soy una madre nefasta ... y llevos tres noches que no doy crédito a lo que veo. 

El Gordi ha dicho que de fronteras nada ... que para eso estamos en la UE así que se da la vuelta de modo que aterriza en mi cama. Y a partir de ahí ... de todo ... alguna vez he notado algo chupándome el brazo ... y me he econtrado a la criatura  (al niño, se entiende) intentando mamar de dicha extremidad ... totalmente frustrado. Alguna vez, lo he pillado bajándome el camisón. Aquí tonterías las justas. Y alguna vez, que me he quedado dormida con el camisón bajado, se me ha tirado (y no al cuello) cual cobra ... clavándome hasta el alma sus dos pequeños dientes. ¿Qué será de mí?

Besines,

2 comentarios:

  1. 0_0 ¿Bajándote el camisón? El gordito promete!!!

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  2. Siiii y alguna vez subiendo la camiseta ...

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